miércoles, 7 de mayo de 2008
El sueño
El sábado leí en Babelia una interesante entrevista de Juan Cruz a Antonio Martínez Sarrión a propósito de la reciente publicación de un ensayo de este último dedicado al surrealismo. En cierto momento, el entrevistador aprovecha la contraposición que el poeta establece entre "el dinero" y "el sueño" para llevar el tema a otro terreno: Esa falta de sueño, le digo a Sarrión, puede crear una crisis en la narrativa. Contar significa soñar. Quizás me equivoque, pero uno cree descubrir tras tales palabras un sutil cuestionamiento de ciertos dogmas teóricos cada vez más presentes en la actual narrativa española (y también en la poesía). Me resulta especialmente llamativo el hecho de que tanto apocalípticos como integrados (perdón por este lenguaje tan vintage: debe ser el influjo de las conmemoraciones soixante-huitards) parezcan compartir a menudo una misma premisa ineludible: la necesidad de acoger en el texto el constante fragor de "lo real", a partir de una concepción a mi juicio bastante estrecha de la realidad; lo que, por cierto, no deja de resultar llamativo en un momento de disolución de fronteras cognitivas, por decirlo así. Una realidad, en fin, confundida con "actualidad", y que sirve siempre de justificación extraliteraria a la obra, siquiera a posteriori. La poesía no se hace con ideas, sino con palabras: no por manida deja la frase de Mallarmé de resultar exacta, necesaria. Y es el sueño, claro, el único terreno donde las formas campan realmente a sus anchas, lejos o al margen de la causalidad cotidiana. No estoy proponiendo ningún tipo de purismo antirrealista, sino justo lo contrario: que la necesaria expansión del concepto de "lo poético" no se convierta en un lastre, que un amo no sustituya a otro, que no tengamos que renunciar absolutamente a nada, cegados por el brillo plástico de la publicidad o ensordecidos por el estruendomudo de los no-lugares. ¡Hay que rescatar lo mínimo del sueño!, propone con entusiasmo Martínez Sarrión. Y uno no puede estar más de acuerdo.
sábado, 3 de mayo de 2008
Presentación de La tristeza del eco
El próximo martes, puesta de largo barcelonesa de La tristeza del eco, el estupendo y recién estrenado poemario de Álex Chico. La cita es en La Central del Raval (Elisabets, 6), a las 20:00 h. La presentación irá a cargo de la poeta y escritora Efi Cubero.


domingo, 20 de abril de 2008
lunes, 7 de abril de 2008
Post
Si desconfiamos del Estado y del mercado como fuentes de legitimación para la literatura, ¿por qué suponer que internet, que el blog o el MP4 son buenos consejeros? La fascinación por la tecnología es tan vieja como la tecnología misma, y no resulta muy alentadora para llevar a cabo un pensamiento crítico. En el capitalismo contemporáneo la tecnología nace siempre vieja, siempre hay otro modelo ya listo para reemplazar al anterior. A la literatura debemos demandarle otra relación con la temporalidad.
Damián Tabarovsky (en Babelia, 05/04/2008).
viernes, 4 de abril de 2008
Parra y los concretos
Eduardo Milán inauguró el miércoles en el Caixaforum de Barcelona el ciclo de conferencias De poeta a poeta. Bajo el título Nicanor Parra y la poesía concreta, el poeta uruguayo trazó una brillante panorámica de la poesía latinoamericana de los años 50 centrada en algunas de las tentativas que por entonces trataban de recuperar parte de las enseñanzas de las vanguardias históricas para desplazar la anquilosada poesía de aliento populista representada por el Neruda posterior a las dos primeras entregas de Residencia en la tierra. Según Milán, propuestas tan distintas y hasta cierto punto opuestas como la antipoesía de Parra y la poesía concreta brasileña convergerían en ese contemporáneo empeño renovador. La idea me parece profundamente sugerente. Por un lado, un autor dispuesto a liberar el lenguaje poético de la dictadura de la metáfora (herencia del exilio literario español, Milan dixit) y a aproximar la figura del poeta a la del hombre común. Por el otro, un grupo de creadores empeñados en radicalizar la autonomía del significante sin miedo a interrumpir el convencional flujo comunicativo con el lector, o incluso propiciándolo. Los dos extremos, por fin, dándose la mano en su intento por resquebrajar el arquetipo lírico defendido por Neruda, un Neruda que tras haber abjurado de su magnífica obra previa en búsqueda de una nueva e ilusoria "voz para el pueblo", incurría además en la contradicción de conservar su pose de vate y seguía blandiendo su sonaja de hechicero de la tribu.
x
Durante las próximas semanas, Olvido García Valdés disertará sobre Vallejo, Gamoneda sobre San Juan, Miguel Casado sobre Machado, Gimferrer sobre Octavio Paz y Valerio Magrelli sobre Giorgio Caproni. La cosa promete.
Poema de Augusto de Campos
domingo, 30 de marzo de 2008
martes, 18 de marzo de 2008
Injerto
Charlando con un amigo, se me ocurrió citar aquella famosa frase de Valéry: La piel es lo más profundo que hay en el hombre, pero fui incapaz de recordar al autor. Mientras me esforzaba en vano, mi interlocutor tuvo una iluminación: "Debe ser de Leatherface" (el protagonista de La matanza de Texas).
Enseguida pensé que tan formidable transplante textual tenía la obligación de funcionar como metáfora de algo. Ahora bien, ¿de qué? ¿De la política nacional? ¿De nuestro sistema educativo? ¿De la joven poesía española?

Sigo dándole vueltas.
Enseguida pensé que tan formidable transplante textual tenía la obligación de funcionar como metáfora de algo. Ahora bien, ¿de qué? ¿De la política nacional? ¿De nuestro sistema educativo? ¿De la joven poesía española?

Sigo dándole vueltas.
lunes, 10 de marzo de 2008
Álex Chico
Un poema perteneciente a La tristeza del eco, la magnífica y recién publicada opera prima de Álex Chico, escritor placentino, bloguero y amigo:
SMAL BARCELONA RED WALL
(GUERRERO-SCULLY)
No sabría precisar su dimensión.
Guarda, simplemente, lo necesario,
soportando con ligereza la cadencia
de todo su abismo. Sus cuadrículas
poco o nada simbolizan
más que para sostener el conjunto.
Todas ellas –piedras, restos-
son prueba latente de su abandono.
Es curioso: de tantos muros bordeados,
intentando sobrepasar su límite,
sólo este es capaz de encontrar su cerca.
Me lo encuentro al cruzar
una sala, y soy capaz de rodearlo
sin dificultad apenas,
y volver a mirar hacia él
como un extranjero, con disidencia,
como un prófugo que se detiene
en mitad de un museo a resguardarse
del frío y permanece a la espera.
La fosforescencia, relegada a los últimos trazos,
va mucho más allá de la simple cerilla.
El color, solapado, grisáceo.
Imagino cómo sería
encontrármelo en mitad de una calle.
Posiblemente, resultaría igual
en todos sus efectos.
Al menos, ahora compruebo que existe
el lugar, esa mínima evocación,
de escasas dimensiones,
que ya nunca me permitirá pasar
hacia el otro lado de la muralla.
(La tristeza del eco, Editora Regional de Extremadura, 2008)
SMAL BARCELONA RED WALL
(GUERRERO-SCULLY)
No sabría precisar su dimensión.
Guarda, simplemente, lo necesario,
soportando con ligereza la cadencia
de todo su abismo. Sus cuadrículas
poco o nada simbolizan
más que para sostener el conjunto.
Todas ellas –piedras, restos-
son prueba latente de su abandono.
Es curioso: de tantos muros bordeados,
intentando sobrepasar su límite,
sólo este es capaz de encontrar su cerca.
Me lo encuentro al cruzar
una sala, y soy capaz de rodearlo
sin dificultad apenas,
y volver a mirar hacia él
como un extranjero, con disidencia,
como un prófugo que se detiene
en mitad de un museo a resguardarse
del frío y permanece a la espera.
La fosforescencia, relegada a los últimos trazos,
va mucho más allá de la simple cerilla.
El color, solapado, grisáceo.
Imagino cómo sería
encontrármelo en mitad de una calle.
Posiblemente, resultaría igual
en todos sus efectos.
Al menos, ahora compruebo que existe
el lugar, esa mínima evocación,
de escasas dimensiones,
que ya nunca me permitirá pasar
hacia el otro lado de la muralla.
(La tristeza del eco, Editora Regional de Extremadura, 2008)
sábado, 8 de marzo de 2008
Coughtails
Cansado de jarabes, decidí hacer caso a Juan Manuel Macías y al Pianista, maestros libadores, y probar con brebajes de más enjundia. Empecé con un Safo’s dream (retsina con orujo) y con un Navarramore (pacharán Cuervo de doble destilación y ginebra Tanqueray). Pero la tos no acababa de desaparecer, así que proseguí con un Chéjov (vodka y licor de cereza amarga), un Hemingway (daiquiri preparado con cubitos en forma de punta de iceberg) y no sé cuántos inventos biblioetílicos más.
Cuando desperté, la tos todavía estaba allí, y junto a ella una resaca que rugía como un dinosaurio. No tuve más remedio que prepararme un Monte-Rosso (también conocido como Bloody Mary), al que añadí unas gotas de Bisolvón (lo que le dio un aspecto aún más bloody). Sigo tomándolo cada ocho horas; y mano de santo, oye.
Cuando desperté, la tos todavía estaba allí, y junto a ella una resaca que rugía como un dinosaurio. No tuve más remedio que prepararme un Monte-Rosso (también conocido como Bloody Mary), al que añadí unas gotas de Bisolvón (lo que le dio un aspecto aún más bloody). Sigo tomándolo cada ocho horas; y mano de santo, oye.
martes, 26 de febrero de 2008
Katherine Mansfield: Malade
x
El hombre de la habitación de al lado
tiene el mismo mal que yo.
Cuando me despierto de noche le oigo girarse.
Y entonces tose.
Y tose.
Y tras un silencio yo toso. Y el tose de nuevo.
Así durante un buen rato.
Hasta que siento que somos como dos gallos
llamándose en un falso amanecer.
Desde ocultas, lejanas granjas.
tiene el mismo mal que yo.
Cuando me despierto de noche le oigo girarse.
Y entonces tose.
Y tose.
Y tras un silencio yo toso. Y el tose de nuevo.
Así durante un buen rato.
Hasta que siento que somos como dos gallos
llamándose en un falso amanecer.
Desde ocultas, lejanas granjas.
Anne E. Rice: Portrait of Katherine Mansfield
miércoles, 20 de febrero de 2008
Collage nº 5
La Fortuna mis tiempos ha mordido,
gentes, costumbres, lenguas he pasado,
un testigo fugaz y disfrazado,
ser en seres deshecho y repartido.
Breve trono y su instante destronado
me da tu corazón, valle tendido,
las lunas que serán y las que han sido.
Tu salto es un segundo congelado.
Si no puede ser más, siquiera una hora,
ajeno fue, pues fue sólo un momento
de un río de corriente silenciosa.
No te engañen las rosas, que a la aurora
no sé qué es de mi oído sin tu acento.
No me escribas, poeta, y calla en prosa.
Versos de Quevedo, Garcilaso, Sarduy, Cirlot, Lezama Lima, Lorca, Borges, Paz, G. de Cetina, H. de Acuña, Vallejo, Góngora, M. Hernández y Cernuda.
gentes, costumbres, lenguas he pasado,
un testigo fugaz y disfrazado,
ser en seres deshecho y repartido.
Breve trono y su instante destronado
me da tu corazón, valle tendido,
las lunas que serán y las que han sido.
Tu salto es un segundo congelado.
Si no puede ser más, siquiera una hora,
ajeno fue, pues fue sólo un momento
de un río de corriente silenciosa.
No te engañen las rosas, que a la aurora
no sé qué es de mi oído sin tu acento.
No me escribas, poeta, y calla en prosa.
Versos de Quevedo, Garcilaso, Sarduy, Cirlot, Lezama Lima, Lorca, Borges, Paz, G. de Cetina, H. de Acuña, Vallejo, Góngora, M. Hernández y Cernuda.
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